viernes, 30 de noviembre de 2012


3. Planta de tratamiento de aceites

En esta planta se llevan a cabo operaciones de recepción, desclasificación, tratamiento previo y almacenamiento de los aceites industriales y de automoción recibidos en ECO-VOEDSEL, así como el subproducto de aceite de la planta Voedsel y los residuos de aceite generados en las instalaciones de ECO-VOEDSEL.


El proceso de tratamiento de aceites se esquematiza a continuación:

Zona de descarga y carga de cisternas y bidones
Esta área consta de las siguientes instalaciones y equipos:
  • Área para descarga y carga de camiones
  • 2 fosas de recepción de aceite usado, con un volumen útil de 10 m3
  • Caseta de bombas, filtros y cuadro eléctrico
  • Tuberías de aspiración e impulsión a depósitos de almacenamiento

Tanques de almacenamiento de aceite usado
Se dispone de un volumen para almacenamiento de aceite de aproximadamente 9.000 m3/año, conseguido mediante 2 depósitos de 25 m3 y 5 depósitos de 100 m3. Estos tanques están situados sobre un cubeto de hormigón armado para evitar cualquier tipo de contaminación del suelo.

Área descubierta para almacenamiento de bidones
Existen dos zonas para el almacenamiento de bidones, dependiendo del estado del bidón:
  • Área para el almacenamiento de bidones llenos (aprox. 100 m2)
  • Área para el almacenamiento de bidones vacíos (aprox. 560 m2)

Separador de aceites
Toda la zona donde se produce la descarga, almacenamiento y carga, cuenta con un sistema de drenaje y recogida de aguas pluviales que se conducen a un separador de aceites, donde una vez separados el agua y el aceite por densidad, éste se recoge a través de unos desnatadores y se lleva a los depósitos de almacenamiento, mientras que las aguas son tratadas en la planta de tratamiento físico-químico, los lodos en la planta de solidificación-estabilización y la mezcla agua-aceite en la planta Marpol. A este separador se conducen también las aguas de limpieza general de la planta. En la siguiente figura se muestra el flujograma del proceso llevado a cabo en la planta de aceites:


Recepción de aceites
Los aceites se reciben en esta planta en camiones cisterna, bidones o contenedores y se someten antes de su descarga a una analítica de laboratorio para comprobar que su contenido en PCB es inferior a 50 ppm. Este límite corresponde a la legislación vigente que define dicha cantidad como límite para considerar el aceite contaminado con PCB. Si del análisis de la muestra se deriva que el contenido en PCB es superior a 50 ppm, el aceite se rechaza como “aceite sin PCB”, admitiéndose como “aceite contaminado con PCB”. El Jefe de Explotación de Residuos Peligrosos o el Técnico informa al productor del residuo de los resultados obtenidos y del tratamiento que este residuo así clasificado conlleva. Cuando los aceites son recepcionados en bidones o contenedores, se descargan en el área frontal de la instalación en donde se procede a su clasificación y etiquetado. Se realiza una toma de muestras para cada lote recepcionado. Cuando se trata de bidones, su descarga en la planta de aceites se realiza mediante bombeo y posteriormente al resultado de la analítica. Cuando los aceites son transportados en camión cuba, y no se posee clasificación previa del tipo de aceite, se solicita una muestra con antelación.

Almacenamiento y tratamiento de aceites
Una vez aceptados los residuos, la descarga de los aceites sin PCB se realiza por el operador de planta en los dos fosos, conectados por la parte superior, pasando los aceites por un primer filtro de 0,5 mm para eliminar sólidos gruesos y a continuación por un segundo filtro de 0,2 mm para sólidos finos, siendo después bombeados a los tanques de 25 m3, pasando posteriormente a los de 100 m3 para su almacenamiento final. Los aceites se dejan decantar en los tanques de almacenamiento, y posteriormente una vez desclasificados, se gestionan adecuadamente. La descarga de los aceites desclasificados se produce por una boca superior, de manera que en el fondo quedan los lodos generados en el proceso de decantación que se extraen por aspiración o manualmente cada dos años, los cuales se envían a la planta Voedsel para su tratamiento. El agua que pueda contener el aceite también queda en la parte inferior del tanque.



miércoles, 28 de noviembre de 2012


2. Banco  de alimento
¿QUE ES EL BANCO DE ALIMENTOS?
       Es una  Institución sin fines de lucro, creada para acopiar y hacer llegar alimentos a los grupos más necesitados de nuestra comunidad

¿ Como funciona un banco de alimentos?
   1ª Se buscan empresas que estén dispuestas a dar, de modo gratuito , los excedentes que, de otro modo se destruirán. Toda empresa, por definición, lanza al mercado mas productos de los que espera vender; pero, además, los tiene que no pasan el control de calidad, tienen devolución de otros por desperfecto en los envases, etc. Y sin embargo, todos ellos son perfectamente consumibles. (Por otra parte, algunas querrán cooperar con productos según su generosidad, aunque no sean excedentes). 

   2º Se aceptan las distribuciones gratuitas de excedentes alimentarios del fondo social de la comunidad europea.

   3ª Se aceptan donativos de particulares, se hacen colectas de cualquier tipo y se arbitran todo genero de sistemas que  permitan recoger licita y gratuitamente alimentos.

   4º Se admiten subvenciones y ayudas  en dinero, manteniéndose, así, , la estructura mínima del banco de alimentos: nave de almacenamiento, cámaras frigoríficas, pesas, transportes, teléfonos, etc......, si bien el transporte de ordinario, corre al cargo de la empresa que dona los productos. 

  5ª Se almacenan, en general por breve tiempo, los alimentos. 

  6º Se distribuyen gratuitamente a las asociaciones benéficas de acogida a los necesitados, comprometiéndose los receptores al cumplir las condiciones que se les exige.

  7º Todo ello se hace con personas que prestan su capacidad  profesional y su tiempo de manera absolutamente voluntaria . No se cobra bajo ningún concepto


¿De donde vienen los productos que distribuimos?
        La mayoría de la comida viene de la donación de grandes empresas de la industria alimentaria, las cuales cuentan con un compromiso de responsabilidad social. Los productos que manejamos generalmente son causas de sobreproducciones, control de inventario, errores en el empaque, fechas de caducidad próximas a expirar. Otra donación la obtenemos a través del sector agrícola, quienes de manera altruista nos comparten parte de su producción, misma que nos permite entregar paquetes alimenticios con mayor grado de nutrición.


                                     

viernes, 9 de noviembre de 2012

Alternativas al malgasto de alimentos.


1.    Creación de abonos orgánicos o composta:
¿Qué es la composta?
Cuando hablamos de crear composta nos referimos a mezclar desechos de material orgánico en un espacio determinado, buscando promover su descomposición natural. Usualmente con el propósito de reutilizar este material orgánico como fertilizante para nuestros jardines y huertos.
No necesitas buscar más allá del cubo de basura, puedes crear tu composta con casi cualquier material orgánico disponible en casa. Algunos ejemplos de materiales orgánicos buenos para composta son: el papel, el cartón, las servilletas, las cáscaras de huevo, las ramas y hojas de árboles (secas o verdes), los panes, los granos, la pasta, los residuos de café, las cáscara de frutas, vegetales y los residuos de césped.
Hay muchos otros materiales que aún siendo orgánicos no son recomendados para crear composta y los debes evitar a toda costa. Sobre todo los derivados de animales. Entre éstos se encuentran los productos lácteos, las carnes, los huesos, la grasa animal y los alimentos cocidos entre otros.
Notarás que la composta está lista cuando esté seca, granulada y la puedas cernir a través de una rejilla o colador. Esta composta la puedes regar en tu jardín o huerto y simplemente sentarte a esperar los magníficos resultados. Riega tus plantas con agua luego de echar la composta para que penetre el terreno. Los pedazos grandes que aún no se hayan descompuestos devuélvelos al área de composta para más procesamiento.
Como ves crear composta es fácil y ayuda a los esfuerzos mundiales de reciclaje. Además, ayuda a que tus jardines y huertos den hojas más verdes, flores más coloridas y vegetales más sabrosos. Si todos ponemos de nuestra parte, éste mundo volverá a ser el paraíso terrenal que siempre hemos soñado.




“Los alimentos desechados en los supermercados españoles podrían alimentar a millones de personas todo el año".


“Los alimentos desechados en los supermercados solo en Italia [o España] podrían alimentar a decenas de millones de personas todo el año”.

Nuestro proyecto solidario. Explica esta iniciativa que pretende recuperar, para su aprovechamiento en centros de atención social, los alimentos en buen estado que, a pesar de ser aptos para el consumo, son desechados por los centros comerciales al no haber sido vendidos. Defectos de embalaje, pequeños daños, el ser productos consumidos solo en un periodo del año u otras causas hacen que toneladas y toneladas de alimentos vayan a la basura por no poder ser vendido.

Transformar en un recurso para la solidaridad social lo que se va a convertir en un desperdicio es el objetivo de este proyecto. Esta iniciativa, no sólo supone un beneficio a sectores que lo necesitan y para las entidades asistenciales que los recogen, sino que también es un servicio, y supone un ahorro, para las empresas comerciales que deberían gestionar  esos productos convertidos en residuos, y para las instituciones públicas (alcaldías, asistencia social) que logran beneficios sociales y ambientales, viendo disminuir el flujo de basura en vertederos y mejoran los recursos de los centros sociales.

Un supermercado de 6.500 metros cuadrados”,  “puede convertir 150 toneladas de alimentos en desperdicios. Estas, valen a precio de mercado 570.000 euros, y convertidas en basura su gestión y destrucción costará 50.000 euros”.

La iniciativa permite no solo de satisfacer las necesidades materiales en modo solidario, también asume un fin educativo al sensibilizar la opinión pública sobre las problemáticas de los residuos que genera, propugnando un consumo consciente.

El ahorro es una cuestión capital en estos tiempos de crisis, y se puede aplicar a muchas más esferas de la sociedad que a las que pensamos. Una de ellas es a la gestión de las empresas de alimentación, que a diario tiran a la basura muchos alimentos, cuando son aprovechables gran parte de ellos por muchas familias que por desgracia padecen necesidades.
Según una estimación que ha elaborado el Ministerio de Agricultura y la Federación Española de Bancos de Alimentos (Fesbal), en España los supermercados desechan aproximadamente 50.000 toneladas de alimentos frescos al año, lo que podría ayudar a alimentar a unas 43.000 familias.
Tal vez las administraciones deberían pronunciarse en este sentido, intentando aprovechar la parte que sea posible para fines mucho más provechosos y solidarios teniendo en cuenta las necesidades por las que atraviesan muchas familias.


En Europa se desechan cada año 69 millones de toneladas de productos alimenticios que son aptos para el consumo. El Parlamento Europeo ha instado a los países comunitarios a reducir a la mitad esta enorme cantidad de residuos antes del año 2025 y a elaborar también un primer plan de acción para el año que viene.
"El Gobierno es consciente de la difícil situación económica por la que atraviesan un gran número de familias en España, y está trabajando en la definición de una Estrategia para la reducción y valorización de los alimentos desechados, destinada a dar respuesta al impacto económico y social que se produce por el desperdicio de alimentos".
Esta nueva estrategia incluirá la revisión de las fechas de caducidad y de consumo preferente de los productos perecederos, la aplicación de nuevas tecnologías para disminuir la destrucción de alimentos y la puesta en marcha de campañas informativas dirigidas a la población.
La culpa de este enorme despilfarro de comida en buen estado, sobre todo, a los ciudadanos, porque, según los datos del Banco de Alimentos, casi la mitad de las toneladas de alimentos que se tiran a la basura proceden directamente de los hogares españoles. La industria alimentaria desecha otro 40 por ciento, mientras que los restaurantes arrojan un 14% de la comida en los contenedores y los supermercados un 5 por ciento.


El malgasto de alimentos.

viernes, 26 de octubre de 2012

¿Cuándo caducan los alimentos?


Esta es una pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez frente a un yogur, una lata o unos huevos que se pasan un par de días de la fecha de caducidad. Una fecha que en tiempos de crisis miramos más que nunca porque no están las cosas como para ir tirando comida a la ligera. Hay quien es súper rígido con las fechas de caducidad y a quién le parece que no pasa nada por pasarse unos días si no se trata de un alimento perecedero.

Los productores alimentarios siempre tienden a curarse en salud con las fechas, lo que al final supone que en el 
'primer mundo' se tiren toneladas de alimentos en perfectas condiciones.
ECO-VOEDSEL


Comer alimentos pasados de fecha es un riesgo, pero uno son más
 peligrosos que otros y algunos bastante inocuos, todo depende del tipo de producto, del estómago y estado de salud de cada persona. Según la
 asociación de consumidores Facua en España se tiran 7,7 millones de toneladas de alimentos perfectamente comestibles, 163 kilos por 
persona y 178 por cada ciudadano europeo. Este hecho tiene mucho que ver con la falta de planificación a la hora de comprar y cocinar, pero también con la confusión que muchas veces suscita la duración de los alimentos.

Esta confusión viene, sobre todo, por la diferencia entre la fecha de caducidad y la de consumo preferente. Ambos tienen que ver con la vida útil del producto pero no son equivalentes. La fecha de caducidad indica hasta cuándo el alimento es seguro para el consumo, un  plazo que afecta a la comida perecedera -pescado, carne, lácteos, pastelería-, y suele durar entre 2 y 30 días según el tipo. Una vez superada esta fecha no se puede garantizar el estado del alimento. 

Pero hay alimentos que en teoría no caducan, como los quesos, encurtidos, helados, legumbres, café, jamón ibérico o congelados. que pueden durar hasta cuatro años y lo que llevan es una fecha de consumo preferente. Lo que ésta indica es la fecha a partir de la cual el alimento va perdiendo propiedades (aroma, sabor, textura) pero no que necesariamente esté en mal estado. Sin embargo, mucha gente opta por tirarlos sin ni tan siquiera probarlos. Yo siempre les doy una oportunidad: la mayoría de las veces están perfectamente y otras, como mucho, rancios, pero al menos se habrá intentado…

Hay otros alimentos, como los cereales de desayuno o las conservas que, si no se abren, nunca caducarían, a los que sí merece la pena darles una oportunidad aunque la fecha de consumo preferente haya cumplido. Con otro tipo de alimentos, como la carne cruda, el pescado o los huevos es mejor no jugársela. Con estos últimos, lo que yo hago es meterlos en una vaso con agua: si flotan, es que están malos. También se pueden abrir en un plato y, si se desparraman demasiado la yema y la clara, es que también están pasados.

La fecha útil de producto la decide el propio fabricante, normalmente siguiendo las pautas de las autoridades sanitarias, que suelen fijar límites bastante escasos por prevención.  El problema es que las empresas productoras de alimentos  prefieren curarse en salud y evitar litigios y posibles demandas por intoxicaciones alimentarias. Sus fechas se basan en el tiempo previsible durante el cual, en condiciones normales de mantenimiento, el alimento no sufrirá una modificación por actividad microbiológica que suponga un riesgo para la salud. Hay que tener en cuenta la cadena de frío, la calidad de la materia prima, las condiciones de procesado... Pero esta decisión tiene también graves consecuencias sociales y medioambientales por la inmensa cantidad de residuos que se generan.

Para asegurarse de que las fechas de caducidad sean seguras, los fabricantes guardan muestras de alimentos en su envase definitivo en condiciones similares a las que va  sufrir en el mercado.

ECO-VOEDSEL




viernes, 19 de octubre de 2012

Los restaurantes españoles tiran de media más de 63.000 toneladas de comida al año.


Esto supone unas pérdidas superiores a los 155 millones de euros, según un informe presentado ayer por Unilever Food Solutions y laFederación Española de Hosteleros(FEHR). Extrapolando estos datos, un establecimiento medio tiene unas pérdidas anuales de 3.000 euros.

En palabras de la directora de Unilever, el 60% de la comida que se tira a la basura viene dado por la dificultad en la gestión de las compras; el 30% por la preparación de los platos, y el 10% restante por lo que se deja el cliente sin comer. La mayor cantidad de comida se tira en los menús de mediodía.
Para evitarlo, la FEHR y la empresa Unilever Food Solutions han elaborado una guía con herramientas y consejos para reducir el elevado porcentaje de comida que se tira a la basura.
Las claves para una gestión eficiente
1 Compra. La guía ‘Abre los ojos ante los desperdicios’ recomienda un control más exhaustivo del ‘stock’ para que la compra se ajuste a necesidades reales.
2 Almacenaje. Orden para ahorrar tiempo, espacio y controlar existencias. Usar la estrategia ABC (A, productos más solicitados y que ocupan poco; C, con poca demanda, larga vida y ocupan mucho, B, productos intermedios).
3 Preparación. A la hora de cocinar se pueden reutilizar alimentos (con los restos de unas verduras que van de guarnición, se puede hacer caldo). Otra clave es no cocinar en exceso para no tirar platos hechos.
4 Ejecución. Tener una carta eficiente, coherente, con un coste equilibrado y que todo el equipo conozca a la perfección.
5 Racionar. Personalizar los platos en función de la demanda, las reservas, el tiempo de preparación… Y, sobre todo, ajustar el tamaño de las raciones.
6 Eliminación. Reciclar separando selectivamente los residuos también sirve para ahorrar.