3. Almacenamiento del aceite
Los tanques para almacenar el aceite de oliva deberían construirse con materiales totalmente impermeables e inatacables. El material usado para la construcción debe presentar la inercia mayor con respecto al aceite, para que este no absorba olores y sabores defectuosos y no se disuelven sustancias que podrían contaminar o producir fenómenos de oxidación (presencia de metales) en los aceites.

El tanque debe proteger al aceite de la luz y el aire, ya que estos factores aceleran la alteración del producto. Además debe de mantener el aceite a una temperatura casi constante (sobre 15-18ºC), evitando cambios bruscos. Temperaturas bajas pueden provocar la congelación del aceite y altas contribuir a su oxidación.
Hasta hace poco tiempo los tanques que mejor cumplían estas condiciones eran los depósitos enterrados con un adecuado recubrimiento (generalmente azulejos refractarios).
Hasta hace poco tiempo los tanques que mejor cumplían estas condiciones eran los depósitos enterrados con un adecuado recubrimiento (generalmente azulejos refractarios).
Actualmente se emplean depósitos de acero inoxidable de diferentes capacidades, normalmente de 50 toneladas.